Bodegas Bianchi logra acuerdo para mitigar crisis financiera

Bodegas Bianchi, una de las emblemáticas empresas vitivinícolas de Mendoza, logró un respiro importante con sus acreedores financieros para reestructurar sus deudas. La compañía comunicó a la Comisión Nacional de Valores (CNV) que alcanzó un acuerdo de standstill, lo que implica una pausa temporal en las acciones de cobro mientras trabajan en la reestructuración de una deuda significativa.

Este acuerdo fue anunciado el lunes, y se refiere a una oferta aceptada por los acreedores a fines de abril. En términos simples, permite que Bianchi negocie sin la presión inmediata de los pagos, facilitando así un período de diálogo y compromiso para encontrar una solución.

El proceso de reorganización comenzó a inicios de año, cuando la bodega reveló una situación financiera complicada. En febrero, la empresa admitió estar atravesando un estrés financiero y comenzó a conversar con bancos y proveedores para ordenar sus deudas y asegurar su continuidad operativa.

Deuda y cheques rechazados

En enero, ya se sabía que Bianchi tenía problemas: se reportaron 80 cheques rechazados que superaban los $1.012 millones. Y la situación ha empeorado. Ahora, según los últimos informes, ¡la cifra llegó a 194 cheques rechazados por un total de más de $1.500 millones! Esto representa un aumento del 140% en la cantidad de cheques no pagados y un 50% en los montos.

La empresa explicó que esto responde a un contexto complejo en la industria vitivinícola. Para afrontar la situación, contrató asesores financieros como Southern Cone Partners y Ernst & Young, junto al estudio legal Beccar Varela, para diseñar un plan estratégico y financiero que ayude a reestructurar sus pasivos y fortalecer el negocio.

Bodegas Bianchi enfatiza su compromiso de transparencia y diálogo en un ambiente difícil, buscando consensos entre todos los grupos involucrados: empleados, proveedores y accionistas.

Deuda bancaria de más de $17.000 millones

El panorama se complica aún más al observar la elevada deuda bancaria que tiene la bodega. Según datos del Banco Central, Valentín Bianchi S.A.C.I.F. tiene una deuda que supera los $17.000 millones con diversas entidades bancarias. A la cabeza de la lista de acreedores están Banco Supervielle, Banco Macro, y Banco Provincia, entre otros.

En este contexto, el acuerdo de standstill se vuelve fundamental. Esto significa que los bancos han decidido frenar temporalmente las acciones de ejecución mientras la bodega desarrolla una propuesta para reestructurar sus obligaciones.

Desde Bianchi confirmaron que también están buscando soluciones para las deudas con proveedores y otros socios comerciales, asegurando que están negociando opciones para salir adelante.

La situación de la bodega no es un caso aislado; toda la industria vitivinícola argentina enfrenta una crisis. Los costos de producción han subido, el consumo interno ha caído, y recuperar competitividad en el mercado internacional es un gran desafío. Todo esto ha presionado los márgenes de rentabilidad, aumentando la necesidad de financiamiento en un sector que requiere mucha inversión.

Incluso, para hacer frente a estos problemas, Bianchi tuvo que vender una finca histórica en San Rafael, valorada en unos 10 millones de dólares, para conseguir liquidez. Aunque esto le ayudó a cubrir compromisos inmediatos, no fue suficiente para revertir totalmente sus dificultades.

Por el momento, Bianchi ha evitado situaciones más extremas, como una convocatoria formal de acreedores. Sin embargo, el aumento en los cheques rechazados y la deuda acumulada evidencian que el camino por recorrer aún es largo y desafiante.

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